ra de medianoche, Harry esperaba que su compañero de piso llegase de casa de unos amigos del otro lado de la ciudad, tenia ganas de salir a buscar a su novia, con la que había peleado recientemente, le pareció oír pasos de tacones en la acera, se asomo por la ventana y pudo distinguir a su novia muy bien acicalada, pensó que vendría a buscarlo para amistarse. Así que contaba los segundos para que tocase el intercomunicador, pero ella seguía en la esquina como si esperase a alguien. Harry no podía controlar su ansiedad cuando en eso observa que un automóvil se detiene, Ella se acerca y sube al coche.
Harry se dirige a la cocina abre el refrigerador y se sirve un poco de vodka, siente que, aquella noche más que nunca, necesita un trago.
viernes, 26 de diciembre de 2008
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